Guía para denunciar ruidos (II): tutela administrativa contra ruidos molestos Lo que necesitas saber para denunciar ruidos molestos y no fracasar en el intento

Denunciar ruidos

En Vicente Díaz Lagares y Asociados seguimos informándoos de los instrumentos jurídicos de protección contra los ruidos molestos. Así pues, en esta ocasión, os ofrecemos la segunda entrega de nuestra Guía para denunciar ruidos. Esta vez, en relación a la tutela administrativa frente a los ruidos molestos.

En la problemática relativa al ruido se ha pasado de las denominadas relaciones de vecindad al control propiamente administrativo. Las relaciones de vecindad seguirán existiendo y se regularán por el Derecho Civil. Véase la Guía para denunciar ruidos (I): acciones civiles contra ruidos molestos. Pero, el control administrativo es cada vez mayor, incluso ante actividades que se realizan en el domicilio particular.

Las normas administrativas tienen su marco general en la Ley Estatal 7/2003, de 17 de noviembre, del Ruido. Además, hay que tener en cuenta las normas autonómicas de actividades clasificadas. Pero, el principal control de la mayor parte de fuentes de ruidos molestos se ejerce por la administración local.

Conviene advertir que el concepto de ruido en las normas administrativas existentes es un concepto amplio que abarca el ruido, en cuanto que sonido, y las vibraciones, de conformidad con el artículo 3 de la Ley del Ruido Estatal.

Además de la Ley Estatal anterior, existen normas autonómicas de tutela administrativa frente a los ruidos molestos. Ahora bien, el mayor protagonismo en materia de contaminación acústica, insisto, corresponde a la intervención administrativa local. Dicha intervención abarca la vigilancia, la prevención y la corrección, siendo las técnicas utilizadas las correspondientes a las autorizaciones, licencias, planeamiento urbanístico, evaluación ambiental y zonificación de usos.

El artículo 6 de la Ley del Ruido Estatal dice que los Ayuntamientos aprobarán Ordenanzas con las materias objeto de la Ley, las cuales sirven muy a menudo de base para denunciar ruidos. Igualmente, las licencias de actividad, cuya concesión y ulterior desarrollo corresponden a los Ayuntamientos, son un dispositivo trascendental para controlar las actividades generadoras de ruidos molestos y, por tanto, un elemento básico a tener en cuenta a la hora de denunciar ruidos.

El procedimiento de las licencias de actividad está constituido a groso modo por:

– La solicitud.

– El trámite de información pública por 15 días.

– Los informes técnicos y sanitarios.

– La imposición de medidas correctoras.

– Y finalmente, el otorgamiento.

Tras el otorgamiento, ha de procederse a verificar por los técnicos municipales el cumplimento de las medidas correctoras impuestas. Después, procederá el otorgamiento de la licencia de apertura, debiendo denegarse si no se han implementado dichas medidas correctoras.

Por último, hay que subrayar el carácter dinámico de las licencias de actividad. Una vez otorgadas, cabe su revisión periódica según las exigencias de la normativa y los avances de la técnica.

Ten en cuenta cuanto se ha dicho y toma conciencia. No aceptes los ruidos como un mal social, los ruidos no son una simple molestia sino un peligro para tu felicidad y salud. Por ello, no dudes en contactar y denunciar ruidos con Vicente Díaz Lagares y Asociados haciendo clic aquí.

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